Juan Orlando Hernández juró como presidente de Honduras

El flamante mandatario tomó posesión de su cargo por un período de cuatro años, con el desafío de enfrentar la pobreza y el crimen organizado en el país más violento del mundo,

PERIDENTE DE HONDURAS
PERSIDENTE HONDURAS TOMA POSESION

Hernández asumió este lunes la presidencia por un período de cuatro años en reemplazo de Porfirio Lobo, ambos del conservador Partido Nacional, en un multitudinario acto en el Estadio Nacional.

La banda presidencial fue impuesta a Hernández por el titular del Parlamento, el oficialista Mauricio Oliva, en una ceremonia que se celebró en el Estadio Nacional de Tegucigalpa con la participación de al menos seis presidentes y el príncipe de Asturias.

“Prometo ser fiel a la República, su Constitución y las leyes”, dijo Hernández, novenogobernante que asume de manera consecutiva en Honduras desde 1982, cuando el país centroamericano retornó a la democracia después de casi dos décadas de regímenes militares.

Hernández fue investido hacia las 09:50, hora local (las 15:50 horario GMT), en una ceremonia que comenzó con el ingreso al estadio de dignatarios y otros invitados de unos 80 países de América, Europa, Asia y África; entre ellos, representantes de organismos internacionales.

Varios aviones caza F5 de la Fuerza Aérea Hondureña sobrevolaron el cielo de Tegucigalpa para saludar al nuevo gobernante, un abogado y empresario de 45 años que ganó las elecciones generales del 24 de noviembre de 2013.

Las puertas del Estadio Nacional de Tegucigalpa se abrieron desde temprano para el público en general.

El Gobierno dio este lunes asueto nacional para facilitar la asistencia al estadio, que está custodiado por un amplio operativo de seguridad que involucra unos 6.000 agentes de la policía y militares e incluye seis anillos de seguridad dentro y fuera del lugar.

Al acto oficial no asistió la bancada del partido Libertad y Refundación (Libre-izquierda), segunda fuerza parlamentaria y primera de oposición, liderada por el derrocado ex presidente Manuel Zelaya, quien alega que Hernández los “ha ofendido” al vincular a algunos miembros de esa organización con la delincuencia.

En la investidura de Hernández estuvieron los presidentes de Costa Rica, Laura Chinchilla;Colombia, Juan Manuel Santos; Kosovo, Atifete Jahjaga; Panamá, Ricardo Martinelli; República Dominicana, Danilo Medina; y Taiwán, Ma Ying-Jeou; así como también el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.

También asistieron los vicepresidentes de Venezuela, Jorge Arreaza; y de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens; el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza; y representantes del Sistema de la Integración Centroamericana y de organismos internacionales como las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Está previsto que después de la ceremonia el nuevo presidente hondureño ofrezca unalmuerzo a los dignatarios y otros invitados en la casa presidencial.

Hernández ganó las elecciones generales del 24 de noviembre de 2013, en las que, por primera vez, participaron nueve partidos políticos, cuatro de ellos surgidos tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 contra el entonces presidente Manuel Zelaya.

Uno de los cuatro nuevos partidos es el izquierdista Libertad y Refundación (Libre), cuyo coordinador es Zelaya, quien ahora es diputado por esa nueva fuerza política ante el Parlamento.

Es la cuarta vez que Zelaya llega al Legislativo como diputado, las tres anteriores fueron bajo la bandera del Partido Liberal, que lo llevó al poder el 27 de enero de 2006 pero se fraccionó tras el golpe de 2009.

Hernández es un abogado de profesión que estudió su educación secundaria en el Liceo Militar del Norte, de San Pedro Sula, norte de Honduras.

Hasta el pasado día 20, Hernández se desempeñaba como presidente del Parlamento y ahora hereda un país que atraviesa una crisis económica sin precedentes, con una deuda interna y externa que supera los 5.000 millones de dólares.

Honduras está azotada por una violencia criminal que a diario deja un promedio de 20 muertos y por la pobreza, que afecta al 70% de los 8,5 millones de hondureños.

Su antecesor, su correligionario Lobo, asumió el poder el 27 de enero de 2010 en medio de una crisis interna política y social y el aislamiento de la comunidad internacional en respuesta a la expulsión de Zelaya del poder y del país.

Hernández ha prometido reducir el aparato del Gobierno fusionando algunos ministerios, cerrar oficinas que no rinden resultados, generar empleo, reducir la criminalidad y combatir la corrupción, problemas que son de vieja data.

El nuevo presidente de Honduras tiene 45 años y es el primer líder del Partido Nacional que logra un segundo triunfo consecutivo de ese colectivo desde que el país retornó a la democracia en 1982, tras casi dos décadas de regímenes militares.

De las nueve elecciones generales que se han celebrado hasta ahora, cinco las ganó el también conservador Partido Liberal y cuatro, el Nacional.@venprensa-Infoven.

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