Homicidas de sacerdotes en Valencia recibían clases de catecismo

Al menos dos de los homicidas señalados de obrar con saña y crueldad contra los desventurados sacerdotes salesianos, asistían con frecuencia al Colegio Don Bosco de Valencia para practicar deporte, escuchar consejos y recibir clases de catecismo.

 CASA DON BOSCO ASESINATO

Tal vez por ello a los detectives del Eje de Homicidios de Carabobo les resultó fácil identificarlos y practicar la detención de uno de ellos e identificar al segundo depredador.

Los investigadores vinculados con las pesquisas sostienen que los criminales con frecuencia asistían a la parroquia para alimentarse y escuchar las palabras de orientación religiosa, pero en sus ratos libres regresaban a su entorno habitual para cometer robos en comercios y consumir drogas.

Los detectives señalaron que los asesinados sacerdotes Jesús Plaza y Luís Sánchez, de 80 y 84 años de edad respectivamente, no sólo se dedicaban a ofrecer misas, también charlaban a solas con los descarriados adolescentes para instarlos a dejar las calles y entregarse a una vida productiva. “Dedicaron toda su vida a rescatar a la juventud de la delincuencia. Eran pastores que olían a oveja y el odio social les quitó la vida de una manera brutal”, relató la consternada hermana Miriam.

Durante el pasado domingo las autoridades apresaron a más de veinte vagabundos que deambulan por el casco central de Valencia para ser interrogados y descartados en el doble homicidio. La razzia policial también llegó hasta el barrio Las Guacamayas. Un menor de trece años de edad, quien desde su tierna infancia se dedica a delinquir, es buscado y sindicado de ser el descuartizador de los curas. Otro adolescente de 17 años quien confesó su participación podría ser imputado en las próximas horas.

Las actividades educativas y eclesiásticas en el Colegio Don Bosco permanecen suspendidas mientras las autoridades ejecutan labores de investigación criminal. La feligresía del casco central de Valencia mantiene cerradas las calles para demandar mayor vigilancia policial. Otras avenidas se encuentran colapsadas tras la reactivación del plan de seguridad denominado Patria Segura.

Las autoridades administrativas y religiosas de Carabobo también se pronunciaron contra la inseguridad. Los cadáveres de los religiosos asesinados en el marco de un ritual criminal en cuyos cuerpos esparcieron las limosnas fueron trasladados a las instalaciones de la iglesia para rendirles tributo. Una de las victimas será trasladada al estado Mérida donde será inhumado. @Venprensa-UN.

 

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