CASTELLANO PURO: Del Buen Hablar…

1– Conjugación con “s”:

Algunas personas (incluso, a ciertos colegas diplomáticos se les escapa tan  irregular acometimiento) mantienen la impropia costumbre de añadir una “s”a las conjugaciones verbales pertenecientes al modo indicativo de la segunda persona del singular del tiempo pretérito o pasado, dando un paso impropio a
manifestaciones fuera de contexto, tales como “vistes”, “pensastes”, “manejastes”, en lugar de “viste”, “pensaste”, “manejaste”, respectivamente.. Ello, quizás, devenga de la degeneración coloquial del “voseo” (trato de “vos”,  paradigma verbal que en singular sustituye al plural “vosotros”) con el cual se marcaba entonces el tratamiento personal; mismo que hace suponer, por tendencia lógica, que el mismo tuvo su origen proveniente de vocablos verbales como “vos corristeis”, “vos comisteis”, “vos visteis”, etc.

Actualmente, acontece observarlos de regular uso en sitios como nuestra región zuliana y las repúblicas Argentina y Nicaragua, cuyas propias locuciones se caracterizan por llevar añadida la mencionada “s” al final del vocablo verbal conjugado en la segunda persona de los tiempos presente y subjuntivo, en virtud de una antiquísima tradición léxica heredada. En Argentina está tan arraigado su recurso que, en cierta ocasión, un venezolano fue reprendido en el colegio, muy amistosamente por supuesto, por haber escrito en el pizarrón “tienes”, en lugar de tenés”; con misma apreciación en “corré” (corre tú), “comé” (come tú), etc.

Seis vocablos más destacados no registrados:

El medio ambiente lingüístico está afectado por la costumbre, y ella se aferra tenaz, inconsciente y mecánicamente en nuestro modo de hablar, sin  miramientos lingüísticos cónsonos. Para muestra, estos seis botones de vocablos no registrados en el Diccionario de la Academia Española de la Lengua (DAEL), los cuales, sin razón gramatical aparente, siguen su curso normal en el hablar cotidiano coloquial:

1) Hay lugares de nuestro país donde al cabello largo tejido

Entrecruzadamente se le llama “clineja”. Sin embargo, el DAEL registra el vocablo “crizneja”, indicando que es lo propio; pero acepta la salvedad de que en Venezuela se usa la primera denominación mencionada.

2) Lo propio es expresar “apuñalar”, en vez del inexistente verbo “apuñalear”. (“Yo lo apuñalé”, no “lo apuñaleé”; menos “apuñalié”).

3) El sinónimo de “copropietario” es condueño y no “codueño”.

4) Los acuerdos o tratados son también llamados “convenios” y no “convenimientos”. 

5) Las barajas o naipes se “barajan”, no “barajean”.

6) Los diputados a la Asamblea Nacional son también “congresantes”, no
“congresistas”.@venprensa- Nelson Barreto Herrera.


¡A QUE NO LO SABÍAS! 29°

EFÉLIDE: También se les llama así a las manchitas o pecas que salen en la piel.


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