Oscar D’León: “En Venezuela ya no hay trabajo”

Hace calor, dice Oscar D’León por teléfono. Está en Miami. “Tranquilito, pero caluroso”, dice. Son ya 46 años de carrera y acaba de estrenar una canción: “Mi anhelo”, tema inédito que grabó junto con Porfi Baloa en el piano, a quien busca desesperadamente para terminar ciertas obras en estudio. “Espero por él para grabar temas hechos por él, pero no tengo respuesta. Lo llamo y nada. Parece que está viajando mucho”.

—¿Tiene pensado presentarse en Venezuela?

—En Venezuela no hay trabajo, se ha perdido. Lo que nos queda a mi familia y a mí es atender la casa que allá tenemos, la oficina en El Paraíso y los empleados. Eso es lo único que podemos hacer. De vez en cuando aparezco, doy una vuelta y regreso. De resto nada, porque el trabajo implica estar de un lado o del otro y no es conveniente para un artista identificarse con un grupo. Mi última presentación allá fue hace casi tres años.

—¿Y no lo han criticado o presionado por eso?

—No. Soy una persona tranquila que no se mete en líos ni hace boberías. No hay presión de ningún modo.

—¿Qué opina de lo que ocurre en el país en estos momentos?

—Lo veo muy mal. Quiero que nos pongamos de acuerdo. Si nos unimos, podemos hacer las cosas mejor. Hay quienes dicen que no puedo identificarme, y no puedo hacerlo. El artista no debe. Solo tengo que pujar con mi corazón y mente para que el país vuelva a ser el de antes y que aparezca la solución a todos los problemas. Pido a los venezolanos que tengan fe, hacer las cosas unidos. Pido a los políticos que no le hagan más daño al país, que está en el piso.

—¿Votará en mayo?

—No sé. Hay que esperar. Si las cosas siguen como están, no vale la pena hacer un esfuerzo por alguien que destruye el país.

—Son 46 años de carrera. ¿Qué le falta por alcanzar?

—Cuando no ha comenzado, uno no se imagina nada. Cuando uno entra en esto, va descubriendo cosas. Tomas unas, desechas otras. Siempre hay piedras en el zapato, pero hay que saberlas manejar. Hay que darle principalmente pasión por la profesión para mantenerse.

—¿Cómo está la salud?

—Estoy bien, con mis pastillitas y mis cosas, pero en general me siento bien, con mucha vitalidad. No hay cansancio, Me chequeo siempre y estoy chévere. En estos días me hice unos exámenes de sangre y todavía no me dan resultados.

—¿Cuándo saldrán las nuevas canciones?

—Quedan por ultimar algunos detalles. Creo que después del 15 de abril tendremos listo todo para soltarlo en las plataformas digitales, como hemos hecho con “Mi anhelo”. Esa es la nueva modalidad. Sabes que antes contábamos con las disqueras, pero ahora tengo que aprender mucho más, de esta cosa, tú sabes.

—¿Qué opina de estos cambios?

—Bueno, son etapas en la vida de un artista que deben ser atendidas. Uno se guía también por personas como Carlos Vives, que lo ha hecho bien. Hay que tomar en cuenta a los reguetoneros, que lo han hecho muy bien y se mantienen en el tope de popularidad. Nosotros los salseros debemos emular a los reguetoneros, ponernos las pilas y hacer lo propio para competir con ellos.

—¿Se considera usted un ejemplo de que las metas se pueden alcanzar?

—¡Claro! Obviamente hay que tener el talento, porque si no, será incómodo, tampoco es que se va a sucumbir. Si hay organización, empeño, disciplina y delegar, es importante. Yo he visto a muchos dueños de orquesta que se han mantenido por años y no saben de música. Si no hay talento, hay que aplicar otras cosas.

—¿Cuál es la canción de su vida?

—“Llorarás”, es un ícono. De no tocarla, no sería yo. Pero hay otras como “Mi bajo y yo”, “Detalles”, “Sigue tu camino”. Vía El-Nacional.com – https://twitter.com/VENPRENSA – https://www.instagram.com/venprensa/ – @venprensa – SNNV

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